Primero, analiza tus ingresos y gastos mensualmente: registra cada euro que entra y sale, sin excepciones. Segundo, calcula tu punto de equilibrio: identifica cuántos menús necesitas vender para cubrir todos los costes fijos y variables. Tercero, revisa tus platos estrella con nuestra calculadora garatuita de rentabilidad por plato y elimina lo que no rota ni aporta margen. Y, sobre todo, actúa rápido: si un indicador se desvía, ajusta precios, renegocia